11- Acuerdo mutuo
No era de extra帽ar que la casa de Taro estuviera vac铆a. Muebles modernos y costosos, cuartos amplios, lujos peque帽os pero notorios, era obvio que Taro proven铆a de una familia acomodada.
Si bien el no era de presumir su herencia, cuando las personas escuchaban su apellido sab铆an que proven铆a de una familia poderosa en el pa铆s. Tal vez todos pensaban que la vida de Taro era como un sue帽o, la gente pensaba que su vida era maravillosa, que si el tronaba los dedos aparecer铆an mil sirvientes a su servicio, que el pod铆a tener las vacaciones m谩s lujosas del mundo cuando quisiera, pero eso estaba m谩s alejado de la realidad. La casa de Taro casi siempre era solitaria, el estaba acostumbrado a que desde peque帽o sus padres trabajaran, aunque su madre era la que mayormente estaba en casa, pero debido al problema que hab铆a en la empresa por la aplicaci贸n 煤ltimamente ni ella estaba.
Su padre actualmente se la pasaba d铆as fuera de casa, trabajando en la empresa buscando la falla del sistema y su madre se la pasaba trabajando en las inversiones que deb铆a al fallo estaban bajando, es por eso que cuando Taro los ve铆a 煤ltimamente estaban molestos, as铆 que el prefer铆a encerrarse en su habitaci贸n y pasar desapercibido.
Taro como d铆as anteriores regreso de la escuela y el silencio que gobernaba en su casa 煤ltimamente hizo presencia, a pesar de eso Taro agradeci贸 que no estaban, se dirigi贸 a su habitaci贸n, dejo sus cosas y se tumb贸 en la cama dejando salir un gran suspiro de cansancio, su mente daba vueltas ya que desde que comenz贸 todo el tema de su pareja designada no hab铆a tenido tranquilidad.
Taro cerr贸 los ojos y trat贸 de relajarse, pero su mente segu铆a jugandole un mal rato. Pensaba en Yuto, su pareja designada, y en la forma en que su vida hab铆a cambiado desde que se enter贸 de la noticia. No pod铆a creer que una aplicaci贸n decidiera qui茅n ser铆a su pareja para el resto de su vida. Era como si no tuviera control sobre su propio destino.
De repente una notificaci贸n de mensaje son贸 en la habitaci贸n, Taro volvi贸 a suspirar y espero unos segundos para ver el mensaje. -Ven aqu铆- era un mensaje de Yuto. Taro suspiro frustrado, se qued贸 inm贸vil unos minutos en su cama, su mal humor nuevamente hab铆a vuelto, pero no ten铆a opci贸n, se levant贸 r谩pidamente y se dirigi贸 a la casa de Yuto.
Cuando Taro estaba afuera de la casa de Yuto iba a tocar el timbre pero Yuto abri贸 r谩pidamente. -mi esclavo si que r谩pido llega- Yuto se recargo sobre el marco de su puerta -¿Y bien?- Yuto extendiendo su mano. Taro lo miro y le ampliando unas bolsas. Era comida que Yuto le hab铆a pedido a Taro que le llevar铆a, Yuto sonriendo e iba a tomarla pero Yuto apart贸 r谩pidamente el paquete. Yuto iba a protestar hasta que record贸 lo que Taro le hab铆a dicho anteriormente, Yuto se hizo a un lado y dej贸 pasar a Taro.
Taro paso con cautela esperando no encontrarse a los padres de Yuto pero al parecer cuando Yuto le llamaba sus padres no estaban.
Taro paso y puso la comida encima de la mesa para despu茅s sacar los papeles que llevaba, pero est谩 vez para que Yuto firme un nuevo contrato.
-Realmente pareces loco con tus malditos papeles- Yuto dijo mientras hurgaba en las bolsas de comida que Yuto hab铆a tra铆do. -¿Siempre est谩s maldiciendo?- dijo Taro frunciendo el se帽or. Taro no estaba acostumbrado a insultar, era algo que ten铆a prohibido, Taro por unos segundos de imagino si el hiciera eso enfrente de sus padres.
-¿Que te importa como me exprese?- respondi贸 Yuto y saco aa Taro de sus pensamientos.
Yuto saco un plato y se sirvi贸 del pollo frito que hab铆a tra铆do Taro, "al menos tiene un poco de modales" pens贸 Taro.
-Bien, te explicar茅 lo b谩sico del contrato- dijo Taro. - solo hay tres clausulas que debes seguir. N煤mero uno liebre lo que quieras, pero que no sea algo muy extremo. N煤mero dos la gente no debe vernos juntos, as铆 que no me contactes en lugares p煤blicos y n煤mero tres el plazo de que tu y yo estemos juntos no debe ser mayor a 3 meses-. Taro t茅rmino de decir.
Yuto se qued贸 analizando -bien eso ser谩 f谩cil- dijo con comida en la boca -¿podr铆as dejar de hablar as铆?- Taro se llev贸 su dedo 铆ndice y pulga al puente de la nariz mientras cerraba los ojos "come como un cerdo" pens贸.
Yuto se dio cuenta de la expresi贸n de Taro y sonriendo, -Ah, perd贸n, perd贸n. Me olvid茅 de mis modales-, dijo, mientras tragaba la comida y continuaba hablando con la boca limpia.
Taro abri贸 los ojos y asinti贸, -Bien, ahora que hemos establecido las reglas, podemos empezar. Pero recuerda, solo tres meses como m谩ximo y luego nos separamos-.
Yuto ascendiendo, -Entendido. Y no te preocupes, no te har茅 perder tu reputaci贸n. Al menos, no en p煤blico-, dijo con una sonrisa p铆cara.
Taro frunci贸 el ce帽o, -No te confundas, esto no es un juego. Es un acuerdo negocio-.
Yuto se ri贸, -Oh, lo s茅. Pero no veo por qu茅 no podemos divertirnos un poco. Despu茅s de todo, somos socios... por tres meses-.
Taro suspir, sabiendo que tendra que aguantar el comportamiento de Yuto durante los prximos meses. Desafortunadamente no hab铆a m谩s que Taro pudiera hacer por el momento, si bien Yuto pensaba que Taro ser铆a blanco f谩cil, el tampoco ceder铆a tan f谩cilmente ante las exigencias de Yuto.



Comentarios
Publicar un comentario