14- El álgebra es un idioma extraño
-¿Qué es esta vez? -Preguntó Taro con apariencia seria, de pie fuera de la casa de Yuto.
Yuto, comenzando a acostumbrarse, se hizo a un lado y dejó pasar a Taro a su casa. -No es nada complicado esta vez -dijo Yuto mientras tomaba una manzana de un estante y después se dejaba caer en su sofá. -¿Eres bueno en la escuela?- preguntó Yuto. -Soy el mejor de mi clase, ¿Por qué?- respondió Taro con una mano en el mentón esperando para ver a dónde se dirigía esta situación. -Bien, eso soluciona todo entonces -agregó Yuto alegremente, ignorando los aires de grandeza de Taro.
-Quiero que hagas el examen de álgebra por mí -Yuto dijo despreocupado mientras mordía su manzana. Taro no pudo evitar abrir los ojos. -Estas bromeando... ¿Verdad? Taro preguntó mirándolo fijamente con un rostro que gritaba en toda su expresión "¿eres estúpido?".
-Si estuviera bromeando, no te hubiera llamado hasta aquí, ¿o qué? ¿Piensas que quiero ver tu horrible rostro diario? Yuto respondió como diciendo "no seas estúpido". Taro al darse cuenta de lo que proponía el chico idiota delante suyo guía su mano a su cara mientras pensaba "este tipo sí que es un imbécil".
-¿Si quiera te pusiste a pensar si eso era posible? Yuto se encogió de hombros, -No veo por qué no. Eres bueno en eso ¿no? Y yo... no tanto-. Yuto siguió comiendo, minimizando su falta de conocimiento.
Taro sacudió la cabeza, -No es solo eso. Es que no puedo hacer el examen por ti. Es ilegal y puedo meterme en problemas, además ni siquiera nos parecemos, obviamente-. A Yuto se le fue borrando la sonrisa. "No lo había pensado".
Taro se pasó la mano por la cara, dándose cuenta de que Yuto recién se daba cuenta de las tonterías que estaba diciendo.
-Esto es un desastre. No puedo creer que hayas considerado hacer algo tan estúpido-.
Yuto alarmantemente agitando su mano -bueno, ¿qué hacemos entonces? Taro se encogió de hombros, -No lo sé. Pero lo que sí sé es que no voy a hacer el examen por ti. ¿Por qué no te esfuerzas un poco y estudias para pasar tú mismo?-.
Yuto se río - ¿Estudiar? ¿Yo? No creo que eso vaya a pasar-.
Taro sacudió la cabeza. -Entonces, supongo que te quedarás sin aprobar-.
Yuto se puso serio de arrepentimiento. -No, eso no puede pasar. Necesito aprobar para mantener mi beca.
Taro se sorprendió. -No sabía que tenías una beca-.
Yuto ascendiendo, -Sí, y es importante para mí. ¿No hay otra manera de hacer esto?- Yuto estaba mintiendo; No quería decirle la verdad a Taro sobre la tontería que le había invitado al maestro Kenji simplemente por orgullo.
Taro pensó por un momento,
-Bueno, puedo ayudarte a estudiar-. Yuto se quedó inmóvil; esa era la última opción que quería escuchar. Analizó por un momento la situación y llegó a la conclusión de que no había otra forma de librarse de esto -bien... hagámoslo-.
Yuto respondió sin ánimos. Taro le pidió que fuera por una libreta y lápiz. Yuto se levantó y fue a buscar los útiles, mientras pensaba en cómo había llegado a esta situación. No era su idea de divertirse estudiando con Taro, pero parecía que no tenía otra opción.
Regresó con la libreta y el lápiz, y se sentó junto a Taro. -Bien, empecemos-, dijo Taro, mientras abría la libreta. Yuto suspir, -Sí, empecemos. Taro, con dificultad comenzó a explicar los conceptos de álgebra, y Yuto escuchaba con atención, tratando de entender. Pero no podía evitar sentirse incómodo, estudiando con alguien que no era exactamente su amigo. A medida que pasaban las horas, Yuto comenzó a sentirse cada vez más frustrado. No entendía mucho de lo que hablaba Taro. Taro por su parte estaba cansado, álgebra no era su fuerte y para rematar, Yuto no sabía nada-no había conocido a alguien como tú, en serio -dijo mientras tenía ambas manos en su rostro. "Es un completo imbécil", pensó Taro; ya llevaban 2 horas y Yuto no terminaba de entender lo que Taro le explicaba. -Ceo que... no podrá pasar el examen -dijo Yuto recostado en su sofá. -¿Eso crees?- Respondió Taro sarcástico. -Oye, igual es tu culpa por no saber enseñar bien -respondió Yuto indiferente. Taro volteó a verlo molestó: -¿Mi culpa? ¿Tú crees que no sé enseñar? Cuando realmente el que es incompleto tonto eres tú-Taro dijo con una voz elevada, claramente molesto.
Yuto se encogió de hombros: -No sé, tal vez. No es mi problema si no puedes explicar las cosas de manera clara-.
Taro dio un paso hacia él, su rostro rojo de ira. -¿Sabes qué? Olvídalo. No voy a perder más tiempo tratando de enseñarte algo que obviamente no quieres aprender-.
Yuto se río. -Ah, por fin. Me estaba aburriendo. Le dijo Yuto sin siquiera mirarlo. Taro se puso a rejuntar sus cosas para irse, cuando Yuto le terminó diciendo -bien, creo que es momento de ir con tus padres y presentarme como tú futuro esposo, ¿no crees? , algo así como. Señor y señora, me presente, soy Yuto, la pareja de Taro-.
Taro frenó en seco con expresión de molestia. -No te atreverías. - Taro giró la cabeza para ver a Yuto directamente. Yuto se río. -¿Por qué no? Creo que es una excelente idea. Tu familia debe saber que estás saliendo con alguien tan maravilloso como yo-.
Taro apretó los dientes. -No te atrevas. Mi familia no necesita saber nada sobre ti. Yuto se acercó a él, con una sonrisa burlona. -Oh, creo que sí. Creo que es hora de que conozcan al hombre que ha robado el corazón de su hijo-.
Taro se puso rojo de ira. -No te atrevas a acercarte a mi familia. -Te lo advierto-. Yuto se río de nuevo. -¿O qué?¿Que me vas a hacer? ¿Me vas a hacer algo? No creo que tengas el valor.
Taro apretó los puños, tratando de contener su ira. Sabía que Yuto estaba tratando de provocarlo, pero no podía permitir que lo hiciera.
-Tenemos un contrato, Yuto-.
-Exactamente, niño bonito, y no lo estás cumpliendo -Yuto respondió mientras se sentaba en su sitio para ver a Taro. -Recuerdo que habíamos firmado algo donde decía que tú tenías que hacer lo que yo dijera y tú accediste. No harás el examen, bien, eso lo entiendo, pero creo que no tienes de otra más que ayudarme a pasarlo-. Taro exhaló abrumador; Analizando el comportamiento de Yuto, sabía que hablaba en serio.
Tomo asiento rendido; Taro se sintió humillado, humillado por un chico tonto. Analizó por un momento el cómo enseñarle a Yuto, pero sería difícil. Taro suspir y comenz a explicarle a Yuto de nuevo, tratando de encontrar una manera de hacer que entendiera.
-Mira, Yuto, es sencillo. Solo necesitas prestar atención y seguir los pasos. No es tan difícil-. Yuto solto una pequeña carcajada. -Oh, claro que no es difícil para ti, genio. Pero para mí es como tratar de hablar un idioma extranjero-.
Taro apretó los dientes. -No es un idioma extranjero, Yuto. Es álgebra. Y si te esfuerzas un poco, puedes entenderlo-. Yuto se encogió de hombros. -No creo que sea tan fácil. Pero estoy dispuesto a intentarlo... si tú me ayudas-. Taro se cayó atrapado. Sabía que no podía dejar que Yuto se rindiera, no después de todo lo que había pasado. Así que ascienda. -Está bien. Te ayudaré. Pero tienes que prometerme que te es
forzarás. Yuto irritante. -Lo prometo. -Te lo juro-.


Comentarios
Publicar un comentario