9- La firma




Taro estaba cansado, no hab铆a podido dormir bien desde hace d铆as y su humor lo reflejaba, estaba irritable y no pod铆a concentrarse bien en clases. Llevaba d铆as ignorando a Mei. Inventaba excusas para no verla, ya que sab铆a que si se encontraba con ella comenzar铆a a interrogarlo para ver si hab铆a podido conseguir informaci贸n en su familia para acelerar el proceso para obtener una respuesta sobre su persona designada.


Desde que Mei fue una de las tantas personas puestas en lista de espera para seguir esperando por su pareja, se hab铆a vuelto un poco m谩s ruidosa, no dejaba de hablar sobre el tema y siempre terminaba preguntando si Taro pod铆a hacer algo. Taro ya se estaba cansando de siempre llegar a la misma situaci贸n; la respuesta siempre era la misma. Taro, si bien llevaba el apellido Katsuragi, eso no quer铆a decir que 茅l supiera cosas sobre la empresa y menos en estas circunstancias donde sus padres ni siquiera estaban en casa para si quisiera preguntarles.


Las 煤nicas ventajas que ten铆a hasta ahora son que al menos sus padres no le prestaban atenci贸n debido al problema de la empresa. Taro no ten铆a que presentar formalmente a alguien ni preocuparse por el que pensar de sus padres, y por otro lado al menos por fin ver铆a a la persona que le fue designada para poder hablar y tratar de encontrar una soluci贸n a su problema.


Taro llevaba d铆as investigando c贸mo poder separarse de esta persona y solo hab铆a una soluci贸n. Taro hab铆a descubierto una cl谩usula que dec铆a que se permit铆a la anulaci贸n de la uni贸n si ambas partes estaban de acuerdo; al principio se emocion贸, pero r谩pidamente su emoci贸n se termin贸 al analizar que posiblemente la otra persona no quisiera dar por terminado el emparejamiento. Es as铆 que Taro pens贸 que la mejor soluci贸n ser铆a hablar frente a frente con esta persona y tratar de convencerlo para poder terminar.


El otro problema que le obstaculiz贸 fue que est谩 persona no le respond铆a, ni las llamadas ni los mensajes. Taro estaba harto del comportamiento de ese sujeto, cansado de esperar y decidido a tomar cartas en el asunto. Fue Taro quien amenaz贸 en presentarse en la casa del sujeto, sin previo aviso si las cosas segu铆an as铆, con la esperanza de sorprenderlo y poder hablar con 茅l en persona.


Cuando mand贸 el mensaje de amenaza, r谩pidamente obtuvo respuesta. La persona hab铆a accedido a verlo en un lugar para hablar, pero Taro no quer铆a ser visto con 茅l, ya suficiente drama ten铆a en su vida, as铆 que le propuso verlo en un lugar discreto como en un caf茅 a las afueras de la ciudad donde era. poco probable que alguien conocido los viera. "Est谩s bromeando, ¿cierto?" Recibi贸 como respuesta. Taro hab铆a analizado un poco lo que hab铆a propuesto y tambi茅n vio un poco rara la invitaci贸n. Taro iba a responder pero un mensaje en su pantalla lo interrumpi贸: "Est谩 bien, ven a mi casa, el d铆a XX a las 6". La persona aument贸 y Taro se sinti贸 aliviado de que finalmente pudo hablar en persona. Quer铆a resolver este asunto de una vez por todas y poder seguir con su vida. Taro se prepar贸 y espero con ansias el d铆a acordado. A las 5:55 estaba afuera de la casa de la persona; Por alguna extra帽a raz贸n estaba nervioso. Taro tuvo que salir de su casa a escondidas. Regularmente Taro no sal铆a por las tardes en d铆as de escuela, pero si dejaba pasar esta oportunidad sab铆a que todo se complicar铆a m谩s.


Cuando el reloj marc贸 las 6 en punto, Taro toc贸 la puerta, ansioso, su coraz贸n lat铆a r谩pidamente; de pronto un chico abri贸 la puerta; Taro se sorprendi贸 al mirarlo. Ojos rojos, cabello rojo y aspecto como delincuente, Taro se dio cuenta de que ya hab铆a visto a ese chico y r谩pidamente record贸 el incidente que ya hab铆a tenido con 茅l. "No es cierto, esto no puede ser verdad". Taro maldec铆a el haber encontrado nuevamente con el chico Omega que ya hab铆a visto una vez. "Esto debe ser una broma", pens贸. Taro sinti贸 que la vida realmente lo odiaba. ____________________________________

*Yuto*


Yuto, al escuchar la puerta se dirigi贸 a abrirla perezosamente mientras pensaba "si que es puntual". Yuto al abrir por su parte se sinti贸 sorprendido y un poco inc贸modo al ver a un tipo en su puerta. Desde que lo vio sab铆a que el tipo no le agradar铆a mucho. Yuto se qued贸 mirando directamente a los ojos azules que lo estaban mirando de vuelta fijamente, pensando que ya hab铆a visto esos ojos en alg煤n lugar. -¿Y bien?- pregunt贸 Yuto. Taro reaccion贸 r谩pidamente: -Lo siento, mi nombre en Taro, mucho gusto -extendi贸 velozmente la mano para saludar. Yuto bas贸 un momento, pero finalmente estrecha la mano del sujeto; No le daba mucha confianza, pero decidi贸 escucharlo. -¿Y cu谩l era la urgencia de encontrarnos? ¿Qu茅 haces aqu铆?-, pregunt贸 Yuto, tratando de mantener la calma. -Quer铆a hablar contigo en persona-, respondi贸 Taro, sin moverse de su lugar. Yuto se sinti贸 presionado; No quer铆a dejar pasar a un extra帽o a su casa, pero ten铆a curiosidad de por qu茅 el tipo quer铆a hablar con 茅l. -Est谩 bien-, dijo finalmente, abriendo la puerta para dejarlo entrar. Yuto entr贸 y se dirigi贸 a la sala; Taro lo sigui贸, sintiendo una sensaci贸n de incomodidad creciente. -¿Y bien? ¿Qu茅 es lo que quieres hablar? -pregunt贸 Yuto, tratando de mantener la distancia mientras se sentaba delante del sujeto. Taro se sent贸 en el sof谩 de igual forma. -Bien, ir茅 al grano -sac贸 una carpeta con papeles. -Quiero hablar sobre nuestra uni贸n-, dijo, mirando a Yuto fijamente. -Quiero anularla. Yuto se sinti贸 sorprendido. No esperaba que Taro quisiera terminar con la uni贸n. Se sinti贸 un poco aliviado, pero tambi茅n confundido. -¿Por qu茅?, pregunt贸, tratando de entender. Taro sospech贸 y comenz贸 a explicar; Yuto escuch贸 atentamente, sintiendo una mezcla de emociones. -Encontr贸 una cl谩usula que permite la anulaci贸n si ambas partes est谩n de acuerdo. Quiero que considere la posibilidad de terminar con esto. Taro le dijo a Yuto mientras lo miraba fijamente. Yuto se sorprendi贸 al ver la determinaci贸n en los ojos de Taro. No hab铆a esperado que estuviera tan decidido a terminar con la uni贸n. -¿Por qu茅 quieres terminar con esto? -pregunt贸 Yuto, sintiendo una mezcla de curiosidad y confusi贸n -Bueno, siento que hubo un error y creo que la aplicaci贸n se confundi贸 y termin贸 haciendo un mal an谩lisis -respondi贸 Taro. Yuto se sorprendi贸 de todo ese di谩logo, 茅l tampoco quer铆a ser emparejado con alguien, ni con el tipo bonito ni con nadie m谩s, pero una curiosidad se adentro en 茅l. Yuto se dio cuenta de que hab铆a algo m谩s que el sujeto delante de 茅l no quer铆a decir. -¿Y qu茅 gano yo con esto? -pregunt贸 Yuto. Taro se qued贸 inm贸vil en su asiento. -¿Qu茅?-respondi贸 confundida. Yuto se inclin贸 hacia adelante, su curiosidad aumentando. -¿Qu茅 gano yo con esto? ¿Por qu茅 deber铆a aceptar anular la uni贸n si no hay nada en ello para m铆? Adem谩s, ¿qu茅 diferencia habr谩? Si no eres t煤, otra persona ser谩 designada para m铆. ¿Cu谩l es la diferencia? Taro se qued贸 en silencio por un momento,como si estuviera buscando las palabras adecuadas. -Bueno, supongo que podr铆as estar libre de nuevo. No tendr铆as que preocuparte por cumplir con las expectativas de la Uni贸n. Yuto se r铆o. -Eso es rid铆culo. No necesito anular una uni贸n para ser libre. Ya soy libre. Taro se qued贸 mirando a Yuto por un momento y sac贸 aire. "Se ve que es bastante terco", pens贸. Yuto se inclin贸 hacia adelante, su voz baja y urgente. -¿Qu茅 es? ¿Qu茅 no me est谩s diciendo? Taro mir贸 a Yuto con ojos como platos; Instintivamente mir贸 alrededor como si temiera que alguien los estuviera escuchando. -¿Tus padres est谩n en casa? pregunt贸 Taro de arrepentimiento. Yuto frunci贸 el ce帽o -eso no es de tu incumbencia-. Taro se dio cuenta que por la respuesta del pelirrojo no hab铆a nadie en casa. Eso para 茅l fue un alivio, ya que no quer铆a que nadie m谩s supiera que ellos dos estaban relacionados y menos si los padres estaban involucrados. -¿Acaso t煤 quieres casarte? Si es as铆, creeme estar谩s mejor con otra persona - Yuto frunci贸 el se帽or al escuchar las palabras de Taro -¿Que estupideces est谩s diciendo?-. -Bien, si necesitas algo para que anules este compromiso te lo dar茅, solo dime qu茅 es lo que quieres -Taro dijo mirando fijamente a Yuto. Yuto, por su parte, estaba m谩s molesto. -¿Acaso crees que necesito algo? ¿Qui茅n te cree que eres? No te sientas con aire de superioridad imb茅cil -Yuto respondi贸 molesto. Taro, al escuchar esas palabras, se molest贸 igualmente: -¿Imb茅cil? ¿A qui茅n llamas imb茅cil? Taro respondi贸 -¿lo ves? Terminamos con esto y ya. Taro le estir贸 los papeles a Yuto para que firmara. -¿Y si me niego? Yuto se cruz贸 de brazos. Taro exhal贸 -¿Est谩 en serio? -sab铆a que se pondr铆a complicado, pero no imaginaba cu谩nto. Desde que Yuto vio c贸mo Taro entraba a su casa, analiz贸 c贸mo poder destruirlo sin siquiera darle un solo golpe. Ver a Taro con sus papeles en mano para que 茅l firmara lo molest贸 a煤n que 茅l tampoco quer铆a estar junto a 茅l. Se dio cuenta de que estaba ocultando algo. Yuto quer铆a descubrir el secreto de Taro; Ten铆a curiosidad de ver qu茅 era lo que realmente quer铆a este tipo, as铆 que se neg贸 a firmar los papeles. Taro puso una cara que tuvo mil expresiones en tan solo un instante. Caras como de frustraci贸n, de molestia, de sorpresa, se reflejaban, pero ninguna era fija. Era un deleite para Yuto ver a este tipo as铆 -firmar茅 si logras convencerme de que lo haga- dijo Yuto con una gran y amplia sonrisa en su rostro, una sonrisa que obviamente estaba molestando a Taro. Taro ten铆a los pu帽os apretados; Era evidente que quer铆a darle un golpe a Yuto, pero se contuvo. Fue ah铆 que Yuto se dio cuenta que ten铆a un Taro en sus manos. Yuto se acerc贸 un poco m谩s a Taro. Su sonrisa no desaparec铆a de su rostro. -Vamos, Taro, solo necesito que me convenzas a que yo firme este contrato y todo estar谩 listo; podr谩s dejar de preocuparte -, dijo Yuto mientras tomaba los papeles en sus manos y los agitaba en el aire. Taro mir贸 el contrato que Yuto sosten铆a en su mano.Sab铆a que si no firmaba, estar铆a atado a 茅l durante mucho tiempo, pero tambi茅n sab铆a que era su 煤nica oportunidad para poder ser libre. No hab铆a mucho que Taro pudiera hacer, Yuto lo ten铆a en sus manos y Taro no pod铆a hacer nada. Con un suspiro, Taro derrotado tom贸 el contrato y lo guard贸 en su mochila -est谩 bien, recibi贸, pero debes firmar un papel donde me des tu palabra de que despu茅s de esto firmaras sin protestar-. Yuto llamativo a煤n m谩s al escuchar lo que dec铆a el ni帽o bonito. -Excelente elecci贸n, Taro-, Yuto sab铆a que ahora ten铆a el poder para destruir a Taro. Taro se sinti贸 como si hubiera vendido su alma al diablo, pero sab铆a que no ten铆a otra opci贸n. Ahora, solo pod铆a esperar que Yuto cumpliera su parte del trato.

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