8- Acorralado




En la casa de Taro hab铆a un caos, cuando llego su padre estaba molesto, desde que abri贸 la puerta los gritos de su padre inundaron la casa, Taro al entrar r谩pidamente escucho como gritaba por tel茅fono "¡Como diablos pudo ocurrir esto!".


Hoy era el d铆a de descanso del padre de Taro as铆 que por eso no estaba en la empresa, pero Taro se imagino las llamadas sin cesar que le atacaron desde esa tarde. Taro fue a su habitaci贸n sigilosamente y con mucho cuidado cerr贸 la puerta de su cuarto, ya ah铆 sigui贸 insistiendo al n煤mero que hab铆a estado tratando de comunicarse "maldita sea por favor resp贸ndeme" Taro trato de insultar al remitente pero se contuvo, exhal贸 y borro su mensaje , hizo uno nuevo y lo env铆o pero segu铆a sin respuesta. Taro se tumbo un momento en su cama, llevando ambas manos a su rostro "maldici贸n ¿Que hago?" La cabeza de Taro daba vueltas pensando en una soluci贸n, pero siempre llegaba a la misma conclusi贸n. Taro exhal贸 frustrado, se sent贸 en el borde de su cama y sigui贸 insistiendo al tel茅fono.


La aplicaci贸n de matchsense solo proporcionaba datos b谩sicos de la persona que hab铆a sido asignada no ten铆a la foto de como era esta persona, pero Taro ten铆a la direcci贸n de su nueva pareja y su n煤mero de tel茅fono. Taro no quiso ir a la direcci贸n de esta persona, no quer铆a que nadie lo viera y que todos se enteraran que el si hab铆a sido emparejado con alguien, en especial Mei y menos al ver que est谩 se hab铆a vuelto semi loca, Taro tuvo que mentirle y decirle que el tampoco hab铆a tenido pareja para que Mei no tuviera una crisis nerviosa.


Taro se sorprendi贸 al ver que desde la tarde que trato de comunicarse al n煤mero que le proporcionaron, este no respond铆a, pens贸 que al final del d铆a tendr铆a una soluci贸n, pero para su mala suerte la otra persona pareciera que no exist铆a.


Taro hab铆a realizado varias llamadas y mandado varios mensajes de texto sin respuesta a esta persona, estaba a punto de rendirse, trato de marcar por 煤ltima vez y ver si por fin tendr铆a suerte, no fue as铆. Taro a punto de romper algo por la frustraci贸n, inhal贸 y exhal贸 aire y mando un 煤ltimo mensaje suplicando al cielo, al universo e inclusive a un dios en el que el no cre铆a que le ayudar铆a "resp贸ndeme por favor" escribi贸 y mando por 煤ltima vez. Taro se qued贸 viendo la pantalla de su tel茅fono, frustrado estaba a punto de lanzar su tel茅fono contra el piso cuando de repente una notificaci贸n le lleg贸. Taro freno en seco y r谩pidamente miro la pantalla de su m贸vil "¿Qui茅n eres?" Apareci贸 como respuesta, Taro abri贸 los ojos y se apresur贸 a dar una mandar "Por fin responde" Taro con rapidez le hizo r谩pidamente una llamada pero la persona no contesto, en cambio obtuvo un mensaje de respuesta que dec铆a "¡D茅jame en paz!" Taro frunci贸 el se帽or y Por un momento la confusi贸n lo invadi贸, se hab铆a imaginado mil escenarios en su mente del porque esta persona no respond铆a, pero nunca se hab铆a puesto a pensar que est谩 el no estaba emocionado de conocerlo y no es que Taro fuera egoc茅ntrico. , si no que pensaba que la mayor铆a de las personas querr铆an tener a su pareja seleccionada. 


Taro reaccion贸 r谩pido y procedi贸 a mandar otro mensaje de s煤plica "Por favor, tenemos que hablar" Taro espero que est茅 persona accediera despu茅s de que tal vez reconociera el n煤mero que ven铆a en la informaci贸n que el deb铆a tener desde la aplicaci贸n "No se qui茅n eres , as铆 que deja de joderme" pero en cambio recibi贸 esa respuesta. Taro miro el mensaje y la frustraci贸n lo invadi贸 nuevamente "est煤pido, este tipo debe ser un est煤pido". Taro estaba molesto pero prefiri贸 contestar r谩pido "Soy tu pareja designada". Taro quer铆a poner nuevamente un insulto, pero se contuvo.

La otra persona finalmente respondi贸: "¿Pareja designada?". Taro sinti贸 un suspiro de alivio al ver que la persona segu铆a respondiendo, aunque todav铆a parec铆a confundida. 


Decidi贸 explicarse con calma: "Somos parejas designadas a trav茅s de la aplicaci贸n 'MatchSense'. Me asignaron tu n煤mero y pens茅 que podr铆amos conocernos". Hubo un silencio de nuevo, y Taro comenz贸 a preocuparse de que la persona no quisiera saber nada de 茅l. Pero entonces, recibi贸 otro mensaje: " ¿D贸nde vives?". Taro irritante, sintiendo un rayo de esperanza. 


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*Yuto*


Yuto siempre hab铆a cre铆do que el amor era una ilusi贸n, una fantas铆a creada por los rom谩nticos para hacer que la vida pareciera m谩s emocionante. Para 茅l, las relaciones eran solo una cuesti贸n de conveniencia y compa帽铆a, nada m谩s. El buscaba ser libre y soltero para toda su vida, pero parec铆a que eso no era posible en esta vida, a veces Taro se arrepent铆a de haber nacido, a煤n que no odiaba la vida, al menos no del todo, solamente odiaba el eco de que el tendr铆a la obligaci贸n de convivir con alguien que ni si quiera conoce por el resto de su vida.


Cuando recibi贸 el mensaje de su pareja designada a trav茅s de la aplicaci贸n "Matchsense", se sinti贸 inc贸modo. No quer铆a saber nada de su persona designada, no quer铆a conocerlo, no quer铆a verlo, no quer铆a saber qui茅n era, no quer铆a enamorarse. El amor, para Yuto, era una p茅rdida de tiempo. Ni siquiera sab铆a si pod铆a enamorarse, Yuto solamente hab铆a sentido algo parecido al amor por una persona, aunque no estaba muy seguro si eso era amor o solo era algo as铆 como dependencia. 


Yuto se estaba saltando nuevamente las clases, no pod铆a poner atenci贸n debido a sus pensamientos.


Yuto estaba escondido en una parte del patio mientras miraba de lejos como una clase practicaba deporte, su profesor Kenji estaba ah铆, la era el maestro de educaci贸n f铆sica, se qued贸 mir谩ndole cuando un grupo de omegas se acercaron para hablar con el, el maestro. era un beta, as铆 que no reaccionaba a las feromonas de los omegas, el profesor era popular, no era tan viejo, actualmente ten铆a 25 a帽os.


Yuto se qued贸 observando la escena, su mirada se centr贸 en Kenji, quien sonre铆a amablemente mientras hablaba con los omegas. Not贸 c贸mo los estudiantes se re铆an y se relajaban en su presencia, era evidente que el profesor era querido por todos.


De repente, uno de los omegas se acerc贸 demasiado a Kenji, y Yuto se qued贸 mirando fijamente la escena, Yuto se sinti贸 un poco inc贸modo pero sigui贸 observando. 


Kenji, ajeno a la mirada de Yuto, continu贸 hablando con los estudiantes, su sonrisa radiante iluminaba el campo de deportes. Yuto se dio cuenta de que hab铆a estado mirando al profesor durante demasiado tiempo, as铆 que desvi贸 la mirada y se alej贸, tratando de sacudirse la extra帽a sensaci贸n que hab铆a surgido en su interior.


Mientras se alejaba, no pudo evitar preguntarse por qu茅 Kenji le causaba esa reacci贸n a los omegas o porque el no mostr贸 inter茅s en nadie, Yuto nunca hab铆a tenido inter茅s en cosas como esas hasta ahora. 

"¿Era porque era un beta y no reaccionaba a las feromonas de los omegas? ¿O era algo m谩s?"

Yuto no ten铆a respuestas, pero s铆 sab铆a una cosa, no quer铆a volver a sentirse as铆. 


De pronto un sonido de notificaci贸n le hab铆a llegado al tel茅fono, Yuto saco su tel茅fono y ley贸 el mensaje: "Te veo a las 6 en punto en tu casa".


Yuto suspiro y guarda nuevamente su tel茅fono. El mensaje era de su pareja designada. Yuto hab铆a olvidado que hab铆an quedado para verso ese d铆a. Yuto llevaba ignor谩ndolo por d铆as, pero la persona era muy persistente que no dejaba de mandar mensajes a diario y llamadas a todas horas.

Aunque Yuto le respondi贸 que no quer铆a relacionarse con 茅l, la otra persona insist铆a en que ten铆an que hablar y si Yuto no acced铆a ahora el acoso comenzar铆a en su casa, fue as铆 como Yuto accedi贸 a encontrarse con esa persona. Yuto reaccion贸 tardemente que no hab铆a ca铆do en cuenta que no sab铆a a quien ver铆a, Yuto no hab铆a le铆do la informaci贸n de la persona, as铆 que no sab铆a si era hombre o mujer o si era alfa, beta o si era omega.


No estaba de humor para enfrentarse a esa persona pero era demasiada su insistencia de hablar y Yuto no pod铆a evitarlo por siempre, ser铆a mejor que terminar谩 con todo esto, as铆 fue como qued贸 que esa persona vendr铆a a su casa a las 6 en punto y Yuto. Tendr铆a que recibirlo. 


Yuto pidi贸 verlos en otro lugar pero la persona insisti贸 en verlos en un lugar donde nadie pudiera verlos, fue as铆 que Yuto propuso su casa, a煤n que no estaba muy convencido, a Yuto no le gustaban las visitas.

Mientras se dirig铆a a su casa, Yuto no pod铆a sacudirse la sensaci贸n de que su vida estaba cambiando. Primero, la extra帽a reacci贸n que hab铆a tenido al ver a Kenji con los omegas, y ahora, la insistencia de la otra persona en conocerse. Yuto sinti贸 que estaba perdiendo el control.

Al llegar a su casa, Yuto se prepar贸 para recibir a su "pareja". La puerta son贸 a 

las 6 en punto y Yuto se levant贸 para abrir. 


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