4- Dudas rondando
Con la conversaci贸n en su cabeza que hab铆a tenido con Mei sobre la aplicaci贸n MatchSense resonando en su mente, Taro se sinti贸 como si su mundo se estuviera derrumbando. La duda y la confusi贸n lo invadieron, y se pregunt贸 si realmente la aplicaci贸n fallaba a su favor, ¿Que pasar铆a si la aplicaci贸n no lo emparejaba con Mei?.
Al llegar a casa, Taro se dirigi贸 directamente a la biblioteca de su familia, donde sab铆a que encontrar铆a informaci贸n sobre la empresa y la aplicaci贸n. Comenz贸 a buscar documentos y archivos, pero cuanto m谩s le铆a, m谩s confuso se sent铆a.
Taro estaba absorto en lo que le铆a, cuando de repente, escuch贸 una voz detr谩s de 茅l. -Taro, ¿qu茅 est谩s haciendo?- Era su padre, el se帽or Katsuragi.
Taro, asustado, se volvi贸 hacia 茅l, con una mezcla de emociones en su rostro. -Siento irrumpir padre. Solo quer铆a saber un poco m谩s sobre la empresa -, dijo, su voz temblando ligeramente.
Su padre lo mir贸 fijamente, antes de responder. - A煤n no es tiempo para que aprendas, Taro - dijo mientras sus ojos se posaban en los documentos que ten铆a en sus manos su hijo.
Taro lo mir贸 sorprendido, pero se qued贸 en silencio, sab铆a que a su padre no le gustaba hablar mucho con 茅l y menos poner objeciones ante sus 贸rdenes. Ante los ojos agudos de su padre, Taro puso los documentos nuevamente en su sitio sinti茅ndose derrotado, hab铆a ganado m谩s dudas que respuestas.
Su padre se qued贸 mirandolo en silencio fijamente mientras miraba los movimientos de su hijo -Espero que ideas absurdas no inunden en tu cabeza Taro. En estos momentos es m谩s importante que saques buenas notas. Para ser un gran CEO no basta con tratar de ser el mejor, debes ser el mejor-.
Taro se sinti贸 como si hubiera recibido un golpe en el est贸mago. ¿Qu茅 significaba eso? ¿Por qu茅 茅l era una excepci贸n? Taro trat贸 de preguntar pero prefiri贸 no decir nada. Emociones encontradas nacidas de 茅l. Taro se sinti贸 un poco irritado por el comentario de su padre. "¿Y qu茅 hay de mi felicidad? ¿No importa eso?", pens贸.
Su padre lo mir贸 con una expresi贸n seria como adivinando lo que su hijo se estaba preguntando en su cabeza. -La felicidad es algo secundario, Taro. Lo que importa es el 茅xito y el poder. Y para lograrlo, debes seguir las reglas y hacer lo que se espera de ti.-
Taro se sinti贸 decepcionado por la respuesta de su padre. -Entiendo-, dijo, su voz llena de resignaci贸n. "As铆 que debo olvidarme de mis propios deseos y seguir el camino que me han trazado", pens贸 Taro.
Taro quer铆a contarle sobre su novia a su padre, quer铆a contarle sus miedos y preocupaciones, quer铆a preguntarle el porque no pod铆a saber a煤n de la empresa, quer铆a escuchar un consejo de 茅l pero muy dentro de 茅l sab铆a la respuesta que obtendr铆a.
Taro se preguntaba el como hab铆a nacido el amor entre sus padres, hasta ahora no sab铆a la historia que ellos compart铆an. Su madre odiaba cuando Taro hacia muchas preguntas, as铆 que nunca tuvo oportunidad de preguntarle.
Taro se volvi贸 por d贸nde vino y se fue, ahora sin respuestas y sintiendo que su padre no lo entend铆a en absoluto. Pero sab铆a que no pod铆a cambiar su forma de pensar, siempre hab铆a sido as铆 desde que Taro era peque帽o.
Taro se sent贸 en su habitaci贸n, mirando una foto de sus padres que estaba en su mesita de noche. Se preguntaba c贸mo hab铆an llegado a ser pareja, qu茅 los hab铆a unidos. Pero sab铆a que su madre no le contar铆a la historia, ella siempre evad铆a sus preguntas y le dec铆a que no era importante.
Taro se sent铆a un poco triste, deseaba saber m谩s sobre sus padres, sobre su relaci贸n. Quer铆a entender por qu茅 su madre siempre parec铆a tan distante, tan fr铆a. Y por qu茅 su padre solo se preocupaba por el negocio y no por su familia.
Taro hab铆a pensado en hablar con su abuela, ella siempre hab铆a sido m谩s abierta y cari帽osa con 茅l. Tal vez ella le contar铆a la historia que sus padres le ocultaban, pero desafortunadamente no podr铆a preguntar.
Taro siempre hab铆a sentido una conexi贸n especial con sus abuelos, especialmente con su abuela paterna, quien siempre lo hab铆a tratado con cari帽o y atenci贸n. Sin embargo, sus padres no ve铆an con buenos ojos que Taro pasara demasiado tiempo con ellos.
-Son viejos y anticuados-, dec铆a su madre sobre sus padres. -No tienen nada que ense帽arte-.
-Est谩n demasiado apegados a las tradiciones-, comentaba el padre de Taro sobre sus padres.
As铆 que, aunque Taro quer铆a visitar a sus abuelos con frecuencia, sus padres solo se lo permit铆an en ocasiones especiales, como cumplea帽os o festividades.
Taro se sinti贸 triste y frustrado por esta situaci贸n. Sent铆a que sus padres no entend铆an la importancia que ten铆a para 茅l la relaci贸n con sus abuelos. Y adem谩s, sent铆a que estaban priv谩ndolo de la oportunidad de conocer mejor sus ra铆ces y su historia familiar.
Un d铆a, cuando Taro era peque帽o decidi贸 tomar cartas en el asunto y se las arregl贸 para visitar a sus abuelos sin permiso de sus padres. Cuando lleg贸 a la casa de sus abuelos, se encontr贸 con una c谩lida bienvenida y una sonrisa en el rostro de su abuela.
-¡Taro, mi ni帽o! ¡Cu谩nto tiempo sin verte!-, exclam贸 su abuela, abraz谩ndolo fuerte.
Taro se sinti贸 feliz y aliviado de estar con sus abuelos, y se prometi贸 a s铆 mismo que encontrar铆a la manera de visitarlos m谩s seguido, sin importar lo que sus padres dijeran.
Taro hab铆a estado con sus abuelos durante horas, escuchando historias y compartiendo risas. Se sinti贸 tan feliz y libre, que se olvid贸 completamente de que hab铆a ido sin permiso de sus padres.
Pero, justo cuando estaba divirti茅ndose, escuch贸 la puerta abrirse y vio a su madre parada en el umbral, con una expresi贸n de enfado en su rostro.
-Taro, ¿qu茅 est谩s haciendo aqu铆?-, pregunt贸 su madre, su voz firme y severa.
Taro se sinti贸 atrapado y sab铆a que estaba en problemas. -Lo siento, madre. Solo quer铆a visitar a mis abuelos-, intent贸 explicar.
Pero su madre no estaba dispuesta a escuchar. -Te dije que no vinieras aqu铆 sin permiso. Eres un desobediente-, dijo mientras iba su voz subiendo de tono.
Taro se sinti贸 asustado y retrocedi贸 un paso, pero su madre se acerc贸 a 茅l y lo agarr贸 del brazo. -Vamos a casa. Ahora mismo-, orden贸.
En el camino de regreso, Taro recibi贸 una severa reprimenda de su madre. -Eres un ni帽o malcriado y desobediente. No te mereces visitar a tus abuelos si no puedes seguir las reglas-.
Al llegar a casa, Taro recibi贸 un castigo severo. Su madre lo encerr贸 en su habitaci贸n sin comida ni agua durante un d铆a entero.
Taro se sinti贸 solo y asustado, pero tambi茅n se sinti贸 culpable por haber desobedecido a sus padres. Se prometi贸 a s铆 mismo que nunca m谩s visitar铆a a sus abuelos sin permiso, pero tambi茅n sab铆a que no pod铆a dejar de verlos por completo. Eran la 煤nica familia que realmente lo entend铆a y lo amaba incondicionalmente.
Pasaron los d铆as y Taro no pod铆a sacudirse la sensaci贸n de tristeza y soledad. Extra帽aba a sus abuelos y se sent铆a culpable por haberlos decepcionado.
Un d铆a, mientras estaba en su habitaci贸n, escuch贸 un suave golpe en la puerta. Era su abuela, que hab铆a venido a visitarlo en secreto.
-Taro, mi ni帽o, lo siento mucho-, dijo su abuela, abraz谩ndolo fuerte. -No deber铆as haber sido castigado por visitarme. Eres mi nieto y tengo derecho a verte -.
Taro se sinti贸 aliviado y feliz de ver a su abuela. -Lo siento, abuela. No deber铆a haber ido sin permiso-, dijo, sintiendo l谩grimas en sus ojos.
Su abuela lo mir贸 con cari帽o y le acarici贸 el cabello. -No te preocupes, Taro. Yo siempre estar茅 aqu铆 para ti, no importa lo que tus padres digan. Eres mi nieto y te amo.
Taro se sinti贸 reconfortado por las palabras de su abuela y se prometi贸 a s铆 mismo que encontrar铆a la manera de mantener su relaci贸n con ella, sin importar las consecuencias.
Taro desde peque帽o era astuto e inteligente, despu茅s de la visita secreta de su abuela, Taro se sinti贸 m谩s decidido que nunca a mantener su relaci贸n con ella, a pesar de la prohibici贸n de sus padres.
Comenz贸 a encontrar formas de comunicarse con su abuela sin que sus padres lo supieran. Le enviaba mensajes secretos a trav茅s de sus amigos y se reun铆a con ella en lugares escondidos.
Pero sus padres eran astutos y pronto descubrieron lo que Taro estaba haciendo. Se enfadaron mucho y le impusieron un castigo a煤n m谩s severo.
-No te permitiremos ver a tus abuelos nunca m谩s. Eres demasiado influenciable-.
Taro se sinti贸 desesperado y solo. ¿Por qu茅 sus padres no pod铆an entender que su abuela era importante para 茅l?
Fue as铆 como Taro perdi贸 comunicaci贸n con sus abuelos, desde entonces Taro creci贸 solo.
Taro creci贸 en un ambiente de silencio y soledad, sin la presencia c谩lida y amorosa de sus abuelos. Aunque sus padres le proporcionen
ionaban todo lo material que necesitaba, no pod铆a llenar el vac铆o emocional que sent铆a.



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